NYT: La violencia sacude a Venezuela mientras se intensifican las protestas en contra de Nicolás Maduro
Por
NotiCensura
:
jueves, abril 20, 2017
CARACAS
— Dos muertos, más de un centenar de heridos y al menos 270 detenidos.
Es el saldo de las protestas del miércoles en Venezuela, en una jornada
que sacó a la gente a las calles en masa para manifestarse en contra del
gobierno de Nicolás Maduro.
Tanto
el gobierno como la oposición aprovecharon el 19 de abril, fecha que
marca el comienzo del movimiento independentista en Venezuela, para
movilizar a sus seguidores.
Han
fallecido siete personas desde que las protestas comenzaron el 1 de
abril tras conocerse las sentencias 155 y 156 del Tribunal Supremo de
Justicia que le quitaban poderes a la Asamblea Nacional.
Carlos José Moreno, de 17 años, falleció en Caracas
horas después de recibir un impacto de bala en la cabeza. Era un
estudiante de Economía de la Universidad Central de Venezuela y según
relataron sus familiares a los medios venezolanos, el joven salía de su
casa para ir a jugar fútbol.
Las
versiones sobre quién disparó varían. Según Carlos Julio Rojas,
coordinador del Frente por la Defensa del Norte de Caracas, lo hicieron
civiles armados. Vecinos relatan que fueron encapuchados que querían
dispersar a los manifestantes de oposición que pasaban por la zona.
Paola Andreína Ramírez, de 24 años, murió al instante
tras recibir un balazo en la cabeza en la ciudad de San Cristóbal, la
capital del estado fronterizo de Táchira. Venía de una entrevista de
trabajo, cerca de una zona en la que desde temprano se desarrolló la
marcha opositora.
Un
cordón policial dividió a Caracas y marcó las diferencias entre las
marchas que se realizaron en cada lado. Una, en el municipio Libertador,
convocada por el gobierno, contaba con chavistas de base, empleados
públicos, funcionarios de ministerios, organismos, instituciones y
misiones. Abundaban las camisetas, gorras y banderas rojas, el rostro de
Chávez, consignas antiimperialistas, bailes y militares.
En
la otra, convocada por la oposición, la gente pedía elecciones, la
dimisión del presidente, comida y medicinas. Fue quizás la marcha más
grande que ha convocado la oposición en los últimos años, más incluso
que el pasado 1 de septiembre, cuando se hizo “la toma de Caracas” para
exigir que continuara el proceso del referendo revocatorio, hoy frenado
por el Consejo Nacional Electoral.
La
marcha oficialista pudo llegar al punto de encuentro sin problemas, en
la avenida Bolívar, donde un jubiloso Maduro habló e incluso bailó.
El
mandatario pidió recobrar el diálogo con la oposición y habló de las
elecciones. “Quiero ir a elecciones pronto y verle la cara a Julio
Borges y a Ramos Allup y que busquemos un camino pacífico para que la
revolución ponga en su puesto a conspiradores y terroristas”.
Justamente
la celebración de elecciones es uno de los reclamos por los que la
oposición marchó el miércoles. En diciembre de 2016 deberían haberse
celebrado las regionales, pero el Consejo Nacional Electoral las
suspendió y aún no ha propuesto un calendario. “Que nadie se confunda,
tenemos un Poder Electoral autónomo que tomará la decisión que tenga que
tomar”, dijo Maduro.
Como
ha sucedido en semanas anteriores, el humo gris y blanquecino de las
bombas lacrimógenas empañó la protesta de la oposición. Antes, en las
manifestaciones de 2014, las bombas se lanzaban al final de una
manifestación, cuando apenas quedaba un grupo de personas que, en muchas
ocasiones, lanzaban piedras o bombas caseras a la Guardia Nacional
Bolivariana (GNB) y causaban destrozos. Ahora parece que la premisa es
no esperar a que sucedan esos enfrentamientos, cortar por lo sano, y
empezar a lanzar bombas hasta dispersar, disuadir y replegar a los
manifestantes.
En
San Martín, en el oeste de la ciudad, cerca del círculo vetado para la
oposición por las fuerzas de seguridad, la manifestación empezó a las
11:00 a. m. y ya había gas media hora después.
“La
marcha del chavismo pasó por un lado y la opositora iba por el otro”,
contó Kellys Escarbais, de 24 años. “Todo iba bien hasta que empezaron a
lanzar lacrimógenas. No nos dejaron ni avanzar, nos cerraron el paso
completo ahí y hasta Plaza Venezuela”, en el centro de la ciudad, donde
se puso el cordón policial. Escarbais logró llegar al otro lado en moto,
después de “ir por caminos verdes” y sortear a las decenas de GNB que
se desplegaron en la ciudad.
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