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jueves, 2 de febrero de 2017


¡DEBER MORAL DE TODOS! Monseñor Pérez Morales: La Iglesia no puede callarse ante la violaciónde los DDHH y la corrupción

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Monseñor Ovidio Pérez Morales, obispo emérito y miembro de la Conferencia Episcopal Venezolana, lamentó que en Venezuela todo el que disienta del gobierno sea objeto de ataques violentos, publica Runrunes.
“Este es un proyecto en el cual la disidencia no tiene cabida. Monseñor Diego Padrón acaba de hacer referencia al Plan de la Patria, proyecto de construcción de un Estado socialista en el cual tienden a eliminar toda discrepancia. Eso es lo más grave”, expresó en el programa A Tiempo de Unión Radio.
Condenó que, cuando la Iglesia asume posiciones que molestan al poder, se le acusa de meterse en un campo que le es ajeno, “pero la Iglesia inevitable y necesariamente, como el evangelio y la fe, tiene implicaciones en el plano de la convivencia humana”.
Por esto, dijo que “la Iglesia no puede callarse ante la violación de los Derechos Humanos, la opresión contra un pueblo, la corrupción desatada o la delincuencia sin freno”.
Además, rechazó que a la institución religiosa se le acuse de hacerle el juego a la oposición para crear conflictos en el ámbito político.
“Tratar de poner a la Iglesia en la cajón de la oposición es el expediente que siempre se saca cuando dice algo. No es nada nuevo pero no podemos permitir que nos encajonen así por decir algo que está en la línea de la coherencia cristiana. Moralmente no se puede aceptar la violación de los DDHH ni tampoco que el Estado se conciba como el dueño de las personas”, destacó.
Para Pérez Morales, cuando un gobierno no tiene palabra y les pasa por encima a los compromisos establecidos en la Constitución, como las elecciones, muestra su carácter autoritario.


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domingo, 9 de octubre de 2016


¡ORGULLO VENEZOLANO! El Papa nombra cardenal al arzobispo de Mérida, Baltazar Porras


El papa Francisco anunció hoy que nombrará cardenal al actual arzobispo de la diócesis venezolana de Mérida, Baltazar Enrique Porras Cardozo, dentro de la lista de trece nuevos purpurados que adelantó durante el Ángelus dominical.

El consistorio para la creación de estos nuevos cardenales tendrá lugar el próximo 19 de noviembre, en la víspera de la clausura del Año Santo Extraordinario de la misericordia.

Los nuevos cardenales proceden de once países de todo el mundo, lo que en opinión del pontífice da muestra de la universalidad de la Iglesia.

Baltazar Porras (Caracas, 1944) ha sido presidente de la Conferencia Episcopal venezolana durante dos mandatos consecutivos, desde 1999 hasta 2006, así como vicepresidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) entre 2007 y 2011.

Estudió Filosofía en el Seminario Interdiocesano de Caracas y se licenció en Teología en la Universidad Pontificia de la ciudad española de Salamanca, donde también se doctoró en Teología Pastoral.

Fue ordenado sacerdote el 30 de julio de 1967 y en un principio ejerció como vicario cooperador, párroco y asistente diocesano de Cursillos, profesor seminarista y docente en otros institutos tanto públicos como privados.

Fue director del Colegio Nuestra Señora del Rosario y del IUT Los Llanos.

En Caracas fue vicerrector del Seminario Interdiocesano y director para los Estudios y también fue rector en el Seminario San José del Hatillo.

El 30 de julio de 1983 fue elegido como obispo titular de Lamdia y auxiliar de Mérida mientras que sería el papa Juan Pablo II quien el 30 de octubre de 1991 le nombrara arzobispo de Mérida.

Desde 1998 hasta 1999 fue también administrador apostólico en “sede vacante” de la diócesis de San Cristóbal.

Aún es miembro del Consejo Especial para América del Sínodo de Obispos, un cargo que ostenta desde 1997.

EFE

(via LaPatilla)

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¡ORGULLO VENEZOLANO! El Papa nombra cardenal al arzobispo de Mérida, Baltazar Porras


El papa Francisco anunció hoy que nombrará cardenal al actual arzobispo de la diócesis venezolana de Mérida, Baltazar Enrique Porras Cardozo, dentro de la lista de trece nuevos purpurados que adelantó durante el Ángelus dominical.

El consistorio para la creación de estos nuevos cardenales tendrá lugar el próximo 19 de noviembre, en la víspera de la clausura del Año Santo Extraordinario de la misericordia.

Los nuevos cardenales proceden de once países de todo el mundo, lo que en opinión del pontífice da muestra de la universalidad de la Iglesia.

Baltazar Porras (Caracas, 1944) ha sido presidente de la Conferencia Episcopal venezolana durante dos mandatos consecutivos, desde 1999 hasta 2006, así como vicepresidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) entre 2007 y 2011.

Estudió Filosofía en el Seminario Interdiocesano de Caracas y se licenció en Teología en la Universidad Pontificia de la ciudad española de Salamanca, donde también se doctoró en Teología Pastoral.

Fue ordenado sacerdote el 30 de julio de 1967 y en un principio ejerció como vicario cooperador, párroco y asistente diocesano de Cursillos, profesor seminarista y docente en otros institutos tanto públicos como privados.

Fue director del Colegio Nuestra Señora del Rosario y del IUT Los Llanos.

En Caracas fue vicerrector del Seminario Interdiocesano y director para los Estudios y también fue rector en el Seminario San José del Hatillo.

El 30 de julio de 1983 fue elegido como obispo titular de Lamdia y auxiliar de Mérida mientras que sería el papa Juan Pablo II quien el 30 de octubre de 1991 le nombrara arzobispo de Mérida.

Desde 1998 hasta 1999 fue también administrador apostólico en “sede vacante” de la diócesis de San Cristóbal.

Aún es miembro del Consejo Especial para América del Sínodo de Obispos, un cargo que ostenta desde 1997.

EFE

(via LaPatilla)

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martes, 3 de marzo de 2015


Tras asaltar al país, ahora Maduro asalta el ofertorio en las iglesias.

Las instituciones dedicadas exclusivamente a actividades religiosas -sin fines de lucro- estaban exentas del pago de impuestos. Ya no más. El presidente Nicolás Maduro, vía Habilitante, reformó el artículo 14 de la Ley de Impuesto Sobre la Renta (ISLR) y “borró” dicha excepción.

El instrumento legal no obliga a las iglesias a pagar tributos al Estado directamente, pero tampoco cierra la posibilidad. He allí el limbo.

Las excepciones se otorgarán a las instituciones benéficas y de asistencia social siempre que su enriquecimiento se emplee para los fines que se crearon, que es ayudar a los necesitados.

En ningún caso podrán distribuir ganancias, beneficios o parte alguna de su patrimonio “a sus fundadores, asociados o miembros”. Tampoco está permitido que estas organizaciones “realicen pagos a título de reparto de utilidades o de su patrimonio”.

¿Cómo se sustentarán los ministros y el culto en sí, quién y cómo determinará que la iglesias y sus pastores cumplen con los requisitos de ley?

Discrecionalidad. Para la jerarquía católica el problema no es que se elimine la excepción, siempre que se pueda probar que los ingresos de los templos se dedican al cumplimiento de sus fines caritativos.

“El problema es la discrecionalidad que al parecer se le da a los funcionarios, que son los que van a decidir si verdaderamente eso sucede. Es una puerta abierta más a la corrupción”, dijo a Versión Final el padre Víctor Hugo Basabe, secretario general de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV).

El decreto 1.435, publicado en Gaceta Oficial Nº 6.152 el 18 de noviembre de 2014, puede cambiar las reglas del juego. Basabe no descarta que, incluso, en un futuro esta reforma se convierta en un mecanismo de presión contra sacerdotes y pastores “incómodos” para el Gobierno nacional.

“Se está buscando dinero de la manera que sea. No olvidemos que el país tiene en este momento una grave crisis de ingresos. Se pone entre la espada y la pared a unas asociaciones que vienen asumiendo situaciones de auxilio a la población de las cuales el Estado se ha suprimido. Por ejemplo, las fundaciones que ayudan a las mujeres y niños enfermos de cáncer, las instituciones caritativas que tiene la Iglesia católica y que tienen otras comunidades eclesiales”.

Basabe critica que se le pueda poner un precio a la caridad ya que cada vez más personas recurren a los templos, porque “consiguen más ayuda allí que de parte del mismo Estado. A la larga se genera un problema para la gente que menos tiene”.

Principios. El principio de la Iglesia católica, explica el secretario general de la CEV, es que los recursos se destinen al cumplimiento de varios fines: “El sostenimiento del culto divino, el digno sustento de los ministros y, sobre todas las cosas, las obras de apostolado y caridad.

Si hay un remanente, bueno, hay un principio establecido por el Señor en el Evangelio: ‘A los pobres siempre los tendrán con ustedes’, y siempre hay alguien a quien ayudar. Los remanentes son reservas operativas que les permiten a estas instituciones ayudar más todavía”.

El posible cobro de impuestos también supone para Basabe una contradicción. “¿Cómo una asociación civil sin fines de lucro, cómo una asociación con fines religiosos va a pagar el impuesto sobre la renta cuando no tiene renta?”.

Uno de los requisitos exigidos para registrar una asociación sin fines de lucro es la existencia de un artículo mortis, es decir, “que ni siquiera en su disolución, los que constituyen la asociación van a tener la posibilidad de enriquecerse, porque los bienes tienen que ir a parar a manos de otra asociación sin fines de lucro. No existe la posibilidad de que alguien se lucre”.

Un limbo. “No hay asidero legal para que las personas que se encuentren en este tipo de instituciones puedan solicitar ningún tipo de excepción porque ya la ley no lo prevé, y queda a discreción del Ejecutivo. Todas las organizaciones sin fines de lucro tenemos el deber declarar, pero declarar no significa pagar”, explicó Wilmer Estupiñan, abogado de formación protestante y especialista en asuntos religiosos.

En efecto los templos tenían, primero, que comprobar ante el Seniat su condición no lucrativa para gozar de dicho beneficio, el cual decidía si le entregaba o no la calificación; y en segundo lugar, los pastores estaban obligados a llevar los libros contables al día y efectuar la declaración anual solo para dejar constancia de sus movimientos.

“Hasta la fecha no ha salido ninguna reglamentación en relación a las modificaciones que se hicieron. Pienso que en este caso el Seniat deberá analizar cada una de las declaraciones y establecerá si las personas (que lideran las organizaciones) tienen que pagar o no según los recursos que haya tenido ese año”.

Las autoridades eclesiásticas ahora tratan de abrirse paso ante la incertidumbre que se creó con esta reforma y se mantienen reunidos para hacer frente a la nueva realidad que se les impone desde el Estado.

Debate. El Consejo Evangélico de Venezuela se reunirá los días 24 y 25 de febrero en Caracas para discutir el tema, informó a Versión Final Raúl Parra, presidente del capítulo Zulia. La comisión informará sobre los resultados del debate en las próximas semanas.

FUENTE Versión Final 

http://versionfinal.com.ve/economia/limosnas-de-la-iglesia-podrian-parar-en-el-seniat/


Tras asaltar al país, ahora Maduro asalta el ofertorio en las iglesias.

Las instituciones dedicadas exclusivamente a actividades religiosas -sin fines de lucro- estaban exentas del pago de impuestos. Ya no más. El presidente Nicolás Maduro, vía Habilitante, reformó el artículo 14 de la Ley de Impuesto Sobre la Renta (ISLR) y “borró” dicha excepción.

El instrumento legal no obliga a las iglesias a pagar tributos al Estado directamente, pero tampoco cierra la posibilidad. He allí el limbo.

Las excepciones se otorgarán a las instituciones benéficas y de asistencia social siempre que su enriquecimiento se emplee para los fines que se crearon, que es ayudar a los necesitados.

En ningún caso podrán distribuir ganancias, beneficios o parte alguna de su patrimonio “a sus fundadores, asociados o miembros”. Tampoco está permitido que estas organizaciones “realicen pagos a título de reparto de utilidades o de su patrimonio”.

¿Cómo se sustentarán los ministros y el culto en sí, quién y cómo determinará que la iglesias y sus pastores cumplen con los requisitos de ley?

Discrecionalidad. Para la jerarquía católica el problema no es que se elimine la excepción, siempre que se pueda probar que los ingresos de los templos se dedican al cumplimiento de sus fines caritativos.

“El problema es la discrecionalidad que al parecer se le da a los funcionarios, que son los que van a decidir si verdaderamente eso sucede. Es una puerta abierta más a la corrupción”, dijo a Versión Final el padre Víctor Hugo Basabe, secretario general de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV).

El decreto 1.435, publicado en Gaceta Oficial Nº 6.152 el 18 de noviembre de 2014, puede cambiar las reglas del juego. Basabe no descarta que, incluso, en un futuro esta reforma se convierta en un mecanismo de presión contra sacerdotes y pastores “incómodos” para el Gobierno nacional.

“Se está buscando dinero de la manera que sea. No olvidemos que el país tiene en este momento una grave crisis de ingresos. Se pone entre la espada y la pared a unas asociaciones que vienen asumiendo situaciones de auxilio a la población de las cuales el Estado se ha suprimido. Por ejemplo, las fundaciones que ayudan a las mujeres y niños enfermos de cáncer, las instituciones caritativas que tiene la Iglesia católica y que tienen otras comunidades eclesiales”.

Basabe critica que se le pueda poner un precio a la caridad ya que cada vez más personas recurren a los templos, porque “consiguen más ayuda allí que de parte del mismo Estado. A la larga se genera un problema para la gente que menos tiene”.

Principios. El principio de la Iglesia católica, explica el secretario general de la CEV, es que los recursos se destinen al cumplimiento de varios fines: “El sostenimiento del culto divino, el digno sustento de los ministros y, sobre todas las cosas, las obras de apostolado y caridad.

Si hay un remanente, bueno, hay un principio establecido por el Señor en el Evangelio: ‘A los pobres siempre los tendrán con ustedes’, y siempre hay alguien a quien ayudar. Los remanentes son reservas operativas que les permiten a estas instituciones ayudar más todavía”.

El posible cobro de impuestos también supone para Basabe una contradicción. “¿Cómo una asociación civil sin fines de lucro, cómo una asociación con fines religiosos va a pagar el impuesto sobre la renta cuando no tiene renta?”.

Uno de los requisitos exigidos para registrar una asociación sin fines de lucro es la existencia de un artículo mortis, es decir, “que ni siquiera en su disolución, los que constituyen la asociación van a tener la posibilidad de enriquecerse, porque los bienes tienen que ir a parar a manos de otra asociación sin fines de lucro. No existe la posibilidad de que alguien se lucre”.

Un limbo. “No hay asidero legal para que las personas que se encuentren en este tipo de instituciones puedan solicitar ningún tipo de excepción porque ya la ley no lo prevé, y queda a discreción del Ejecutivo. Todas las organizaciones sin fines de lucro tenemos el deber declarar, pero declarar no significa pagar”, explicó Wilmer Estupiñan, abogado de formación protestante y especialista en asuntos religiosos.

En efecto los templos tenían, primero, que comprobar ante el Seniat su condición no lucrativa para gozar de dicho beneficio, el cual decidía si le entregaba o no la calificación; y en segundo lugar, los pastores estaban obligados a llevar los libros contables al día y efectuar la declaración anual solo para dejar constancia de sus movimientos.

“Hasta la fecha no ha salido ninguna reglamentación en relación a las modificaciones que se hicieron. Pienso que en este caso el Seniat deberá analizar cada una de las declaraciones y establecerá si las personas (que lideran las organizaciones) tienen que pagar o no según los recursos que haya tenido ese año”.

Las autoridades eclesiásticas ahora tratan de abrirse paso ante la incertidumbre que se creó con esta reforma y se mantienen reunidos para hacer frente a la nueva realidad que se les impone desde el Estado.

Debate. El Consejo Evangélico de Venezuela se reunirá los días 24 y 25 de febrero en Caracas para discutir el tema, informó a Versión Final Raúl Parra, presidente del capítulo Zulia. La comisión informará sobre los resultados del debate en las próximas semanas.

FUENTE Versión Final 

http://versionfinal.com.ve/economia/limosnas-de-la-iglesia-podrian-parar-en-el-seniat/

martes, 13 de enero de 2015


(CONTUNDENTE) Obispos: Actual crisis deriva del sistema comunista

Con profunda y renovada esperanza en Dios, al inicio de este año 2015 los Obispos de Venezuela saludamos a todos los venezolanos, y elevamos nuestras oraciones al Señor por el bienestar y la paz del país. En medio de los problemas que nos agobian, hemos visto en Navidad la luz de Jesús, nuestro Divino Salvador (Lc 2, 9), quien nos anima a ir adelante, en fidelidad a su palabra, para construir un mundo mejor. Confiando en El queremos una vez más compartir con nuestro pueblo algunas inquietudes sobre la actual situación del país, para contribuir a resolver la crisis que enfrentamos.

 

En medio de una crisis general 

La primera parte del año 2014 estuvo marcada por una fuerte agitación política y social. En esos momentos los Obispos manifestamos firmemente nuestro rechazo a toda violencia, fuera cual fuera su origen y autores, pues ella produjo un saldo de 43 muertos y muchos heridos, lo cual deploramos sin hacer distinción de sectores sociales o políticos; denunciamos el uso excesivo de la fuerza en la represión de las protestas, así como la detención de miles de personas, muchas de ellas todavía hoy en prisión, o sujetas a presentación ante tribunales penales o a otras medidas restrictivas de libertad; y manifestamos nuestras condolencias y solidaridad con las víctimas y sus familias. Hay abundantes denuncias de violaciones de derechos humanos e incluso de torturas a los detenidos, que deben ser atendidas y sancionados los culpables de estos delitos.

Esa grave crisis planteó la necesidad de un diálogo entre dirigentes del gobierno, de la oposición y de otros sectores. Gracias, entre otras cosas, a los llamados del Papa Francisco y a la participación del Nuncio Apostólico de Su Santidad, S.E Mons. Aldo Giordano, se dio inicio a un diálogo que lamentablemente no pasó de los primeros encuentros.

A esta situación se ha unido en los últimos meses la angustia generalizada del pueblo por la crisis económica que sufrimos, pues se ve sometido a dificultades nunca vistas para tener acceso a artículos de primera necesidad. Una deuda externa gigantesca, que hipoteca el futuro de los venezolanos, la inflación desbordada, la devaluación de nuestra moneda, el contrabando de extracción y el desabastecimiento de productos básicos han generado el empobrecimiento creciente de amplio sectores de la población, particularmente los de menos recursos económicos. Esta crisis se acrecienta por la corrupción administrativa, el centralismo, el saqueo de las divisas del fisco, la reciente baja de los precios del petróleo, y por la ineficacia de las medidas y planes que está aplicando el Gobierno Nacional para enfrentarla.

También nos encontramos en una situación de violencia social cada vez peor. El lenguaje ofensivo, la descalificación sistemática a toda opinión contraria, incitan al fanatismo y a la irracionalidad. La crisis de inseguridad pública es intolerable. Lamentablemente los esfuerzos y programas desarrollados por el gobierno para controlar este flagelo han resultado ineficaces. A esto se suman graves problemas en el campo de la salud, como el de  epidemias virales no enfrentadas con eficiencia, la carencia de medicinas, insumos y equipos médicos en todo el país. Por otra parte, la muerte de más de cuarenta internos en el presidio de Uribana revela una situación trágica en nuestro sistema carcelario, que debe ser reformado totalmente.

 

Un camino equivocado

El mayor problema y la causa de esta crisis general, como hemos señalado en otras ocasiones, es la decisión del Gobierno Nacional y de los otros órganos del Poder Público de imponer un sistema político–económico de corte socialista marxista o comunista. Ese sistema es totalitario y centralista,  establece el control del Estado sobre todos los aspectos de la vida de los ciudadanos y de las instituciones públicas y privadas. Además, atenta contra la libertad y los derechos de las personas y asociaciones y ha conducido a la opresión y a la ruina a todos los países donde se ha aplicado.

Esta decisión se evidencia, entre otras cosas, en el desprecio de cualquier propuesta que no sea la oficial, en el desarrollo de una hegemonía comunicacional que entraba y limita la actuación de medios independientes, en el propósito de controlar los sindicatos, en la persecución por vía judicial de la disidencia política, en la multiplicación de leyes, normativas y procedimientos que dificultan la acción del sector privado, incluso de aquellas organizaciones sin fines de lucro que se dedican a promover obras de beneficio social. Así mismo se manifiesta en la reciente designación de los Rectores del Consejo Nacional Electoral, de algunos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia y de las autoridades del Poder Ciudadano de acuerdo a intereses partidistas, la cual no refleja la pluralidad política del país y de la Asamblea Nacional, y ha llevado al cuestionamiento legal y ético de los procedimientos usados. De nuevo afirmamos: el socialismo marxista es un camino equivocado, y por eso no se debe establecer en Venezuela.

 

Urgencia de concertación y dialogo eficaz

Por todas estas razones proponemos nuevamente el diálogo como la vía indispensable para lograr la concertación y resolver los graves problemas de nuestro país. Ahora bien: un diálogo  sincero y eficaz que prevea cambios y acuerdos en bien de todos, solo es posible con una esperanza trascendental que ponga en movimiento a la mayoría de los venezolanos – de todas las tendencias políticas-  con los valores indispensables para la regeneración del país. Por otra parte, la Asamblea Nacional debería ser la primera instancia de diálogo y  respeto de la pluralidad política de Venezuela.

Para lograr la concertación es preciso el respeto absoluto a los derechos humanos, y  descartar la violencia excesiva en el control de legítimas manifestaciones del pueblo por parte de los funcionarios del Estado. También es necesario liberar a los presos políticos y no utilizar el sistema judicial para amedrentar e inhabilitar a adversarios políticos. La libertad de expresión y la existencia de medios de comunicación independientes deben ser respetadas.

El restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos luego de 53 años de enfrentamientos, propiciado por la mediación del Papa Francisco, revela que posiciones intransigentes y radicales, son estériles, y finalmente deben dar paso al encuentro y  al diálogo.

 

Llamados a la responsabilidad

El Gobierno Nacional y todas las autoridades deben asumir su responsabilidad en solucionar los problemas que vive el país, activando los correctivos necesarios para evitar el empeoramiento de la crisis. Los dirigentes de los órganos del Poder Público, más allá de los procedimientos con que fueron designados, deben ejercer sus cargos con imparcialidad y justicia, teniendo en cuenta que Dios y la Patria juzgarán y castigarán a quienes cometan cualquier injusticia y quebranten el juramento de actuar bien.

De igual manera los líderes de los diversos sectores políticos, empresariales, laborales y culturales, deben participar en la solución de dichos graves problemas. Los líderes de la oposición están en la obligación de presentar un proyecto común de país y trabajar por el bien de Venezuela, superando las tentaciones de personalismo. El estamento militar debe actuar con la imparcialidad postulada por la Constitución. Las fuerzas políticas y el pueblo venezolano en general deben rechazar todo tipo de violencia. Si actuamos todos con el arma de la no violencia, podremos reconstruir la convivencia social, el orden constitucional y la paz interna de la República.

Y cabe subrayar que cada uno de nosotros, como ciudadanos, tiene responsabilidades políticas que no puede delegar. En el ejercicio de esa responsabilidad debemos ejercer y defender activa y firmemente, siempre con medios pacíficos, nuestros derechos y los derechos de los demás, y exigir el respeto a las condiciones necesarias para una convivencia nacional justa, pacífica y provechosa para todos.

 

Elecciones parlamentarias

Una oportunidad estupenda para ejercer esa responsabilidad política en este año son las elecciones para la Asamblea Nacional. Los actores políticos deben postular a personas debidamente seleccionadas y capaces, de alta responsabilidad, cualidades morales y espíritu de servicio al pueblo. Llamamos a todos los electores a participar, pues del voto de cada uno de nosotros dependerá la composición de la futura Asamblea, factor importantísimo en la solución de los problemas del país. El Consejo Nacional Electoral tiene la ineludible obligación moral de actuar con transparencia e imparcialidad, sin promover cambios que lesionen la justicia y la representación equitativa de la población. Le corresponde también la obligación de perfeccionar el sistema electoral de manera que no haya ventajismos de ningún grupo, y que no se utilicen los recursos del Estado para promover  ninguna candidatura.

 

Reformas económicas y renovación social

El sistema económico que está imponiendo el Gobierno Nacional es, a todas luces, ineficaz. Es necesario que, dejando a un lado concepciones ideológicas rígidas y fracasadas así como el afán de controlarlo todo, el Gobierno impulse reformas que eliminen trabas a la producción, detengan la inflación,  y solucionen el desabastecimiento y la carestía de los artículos de primera necesidad. Entre otras cosas promoviendo la actividad privada en la economía, consagrada en la Constitución.

Venezuela necesita un nuevo espíritu emprendedor con audacia y creatividad. Es urgente estimular la laboriosidad y la producción dando seguridad jurídica y fomentando empresas eficientes, tanto  públicas como privadas. Pero también es necesario observar una conducta ética, recta y honesta. Recordemos que la corrupción, cobrar indebidamente por cualquier trámite, la especulación en los precios, querer ganar dinero sin trabajar, el fraude, son graves males y pecados que deben ser desterrados de la vida nacional y de la conducta de todos los ciudadanos, en particular de los funcionarios del Estado.

Los cuerpos de seguridad deben urgentemente actuar con mayor empeño y efectividad en el marco de la Constitución y las leyes para garantizar la seguridad personal y patrimonial de los venezolanos, combatir eficazmente la inseguridad, y someter a la delincuencia, que tanto dolor causa en todos los sectores sociales. En el mundo obrero hay que respetar y defender los derechos legítimos de los trabajadores a la organización sindical. En el campo de la salud el  Gobierno Nacional debe afrontar las graves deficiencias actuales, mejorar la red de los servicios públicos hospitalarios y asistenciales, y solucionar pronto y definitivamente el desabastecimiento de medicinas y equipos médicos.

Para lograr una profunda renovación social es preciso que todos fomentemos y apoyemos con fuerza la unión familiar, pues la familia es el núcleo fundamental de la sociedad. Deploramos la emigración de miles de venezolanos, que desintegra las familias y constituye un empobrecimiento de nuestro talento humano. Hay que promover también, a todo nivel, un nuevo clima nacional de convivencia, de fraternidad, de entendimiento, ajeno al enfrentamiento, a la exclusión y a la polarización. Esto es muy necesario especialmente en las comunidades de los recientes desarrollos residenciales de la Gran Misión Vivienda Venezuela, para ayudarlas a convivir como buenos vecinos y hermanos en una situación nueva para ellos.

 

Renovación ética y espiritual

La grave crisis que confrontamos en Venezuela revela una situación aún más profunda: una crisis moral, de valores, actitudes, motivaciones y conductas, que es preciso corregir. Tenemos que superar actitudes como el afán de riqueza fácil y la corrupción, la soberbia política, la prepotencia y el ansia del poder, el egoísmo, la pereza, el odio y la violencia. Y hemos de rescatar los principios de legalidad, legitimidad y moralidad que sustentan el entramado de la convivencia social. Estamos convencidos de que es posible una Patria en la que impere la democracia, con instituciones eficaces y saludables, donde cada persona y la sociedad entera puedan desarrollar sus iniciativas, superarse y comprometerse con la promoción del bien común. Es necesaria la práctica de las virtudes personales y cívicas, de lo cual fue preclaro ejemplo el Venerable Dr. José Gregorio Hernández

Por eso, como pastores de la Iglesia en Venezuela, hacemos un insistente llamado a la conversión moral, y al cumplimiento de los Mandamientos de la Ley de Dios. Es necesario que escuchemos y cumplamos la palabra de Dios, camino hacia la felicidad personal y social (Lc 11, 28), que nos invita a reavivar lo mejor de nosotros mismos: el amor al prójimo para construir juntos una Venezuela renovada donde florezcan la vida digna y los derechos de todos.

Esta crisis nacional no será resuelta en su totalidad sin una renovación moral y espiritual que lleve a líneas concretas de acción. No podemos creer en Dios y actuar de cualquier manera. Rechacemos la injusticia, la corrupción y la violencia como males morales que hunden al país, y vivamos de acuerdo al proyecto del Reino de Dios predicado por Nuestro Señor Jesucristo. Como nos recuerda el Papa Francisco: “se trata de amar a Dios que reina en el mundo. En la medida en que Él logre reinar entre nosotros, la vida social será ámbito de fraternidad, de justicia, de paz, de dignidad para todos” (Evangelii Gaudium 180).

 

En Cristo ponemos nuestra esperanza

Queridos hermanos y hermanas: este dramático análisis que hacemos con dolor, nace de nuestra cercanía al pueblo que sufre, y de la misión pastoral que nos impulsa a ser promotores de la dignidad humana y de la paz. Nos sentimos solidarios con quienes se sienten particularmente inquietos, afligidos y angustiados por la actual situación. Manifestamos nuestra determinación y compromiso de renovación personal y comunitaria en la línea de las exigencias del Evangelio proclamadas por el Papa Francisco, y de continuar trabajando para llevar firme esperanza y el consuelo de Dios a los más  necesitados, en la línea de la opción por los pobres.

En medio de esta crisis, proclamamos: Cristo crucificado y resucitado es nuestra esperanza. El venció la adversidad y el mal. El nos da su Espíritu Santo para  renovar el mundo. La esperanza no es pasividad ni conformismo. A pesar de las dificultades que se vislumbran para el presente año, los cristianos sabemos que estamos en manos de Dios. En Jesús, “Dios con nosotros” (Mt 1, 23), ponemos nuestra confianza. Sin derrotismo, actuemos con entusiasmo para superar la crisis que enfrentamos.

Con estos sentimientos y con gran afecto, imploramos sobre todos los habitantes de nuestra querida Patria las bendiciones de Dios y la maternal protección de María Santísima, la Virgen de Coromoto, patrona de Venezuela. Amén.

FUENTE La Patilla 

http://www.lapatilla.com/site/2015/01/12/obispos-crisis-general-deriva-del-sistema-economico-comunista/


(CONTUNDENTE) Obispos: Actual crisis deriva del sistema comunista

Con profunda y renovada esperanza en Dios, al inicio de este año 2015 los Obispos de Venezuela saludamos a todos los venezolanos, y elevamos nuestras oraciones al Señor por el bienestar y la paz del país. En medio de los problemas que nos agobian, hemos visto en Navidad la luz de Jesús, nuestro Divino Salvador (Lc 2, 9), quien nos anima a ir adelante, en fidelidad a su palabra, para construir un mundo mejor. Confiando en El queremos una vez más compartir con nuestro pueblo algunas inquietudes sobre la actual situación del país, para contribuir a resolver la crisis que enfrentamos.

 

En medio de una crisis general 

La primera parte del año 2014 estuvo marcada por una fuerte agitación política y social. En esos momentos los Obispos manifestamos firmemente nuestro rechazo a toda violencia, fuera cual fuera su origen y autores, pues ella produjo un saldo de 43 muertos y muchos heridos, lo cual deploramos sin hacer distinción de sectores sociales o políticos; denunciamos el uso excesivo de la fuerza en la represión de las protestas, así como la detención de miles de personas, muchas de ellas todavía hoy en prisión, o sujetas a presentación ante tribunales penales o a otras medidas restrictivas de libertad; y manifestamos nuestras condolencias y solidaridad con las víctimas y sus familias. Hay abundantes denuncias de violaciones de derechos humanos e incluso de torturas a los detenidos, que deben ser atendidas y sancionados los culpables de estos delitos.

Esa grave crisis planteó la necesidad de un diálogo entre dirigentes del gobierno, de la oposición y de otros sectores. Gracias, entre otras cosas, a los llamados del Papa Francisco y a la participación del Nuncio Apostólico de Su Santidad, S.E Mons. Aldo Giordano, se dio inicio a un diálogo que lamentablemente no pasó de los primeros encuentros.

A esta situación se ha unido en los últimos meses la angustia generalizada del pueblo por la crisis económica que sufrimos, pues se ve sometido a dificultades nunca vistas para tener acceso a artículos de primera necesidad. Una deuda externa gigantesca, que hipoteca el futuro de los venezolanos, la inflación desbordada, la devaluación de nuestra moneda, el contrabando de extracción y el desabastecimiento de productos básicos han generado el empobrecimiento creciente de amplio sectores de la población, particularmente los de menos recursos económicos. Esta crisis se acrecienta por la corrupción administrativa, el centralismo, el saqueo de las divisas del fisco, la reciente baja de los precios del petróleo, y por la ineficacia de las medidas y planes que está aplicando el Gobierno Nacional para enfrentarla.

También nos encontramos en una situación de violencia social cada vez peor. El lenguaje ofensivo, la descalificación sistemática a toda opinión contraria, incitan al fanatismo y a la irracionalidad. La crisis de inseguridad pública es intolerable. Lamentablemente los esfuerzos y programas desarrollados por el gobierno para controlar este flagelo han resultado ineficaces. A esto se suman graves problemas en el campo de la salud, como el de  epidemias virales no enfrentadas con eficiencia, la carencia de medicinas, insumos y equipos médicos en todo el país. Por otra parte, la muerte de más de cuarenta internos en el presidio de Uribana revela una situación trágica en nuestro sistema carcelario, que debe ser reformado totalmente.

 

Un camino equivocado

El mayor problema y la causa de esta crisis general, como hemos señalado en otras ocasiones, es la decisión del Gobierno Nacional y de los otros órganos del Poder Público de imponer un sistema político–económico de corte socialista marxista o comunista. Ese sistema es totalitario y centralista,  establece el control del Estado sobre todos los aspectos de la vida de los ciudadanos y de las instituciones públicas y privadas. Además, atenta contra la libertad y los derechos de las personas y asociaciones y ha conducido a la opresión y a la ruina a todos los países donde se ha aplicado.

Esta decisión se evidencia, entre otras cosas, en el desprecio de cualquier propuesta que no sea la oficial, en el desarrollo de una hegemonía comunicacional que entraba y limita la actuación de medios independientes, en el propósito de controlar los sindicatos, en la persecución por vía judicial de la disidencia política, en la multiplicación de leyes, normativas y procedimientos que dificultan la acción del sector privado, incluso de aquellas organizaciones sin fines de lucro que se dedican a promover obras de beneficio social. Así mismo se manifiesta en la reciente designación de los Rectores del Consejo Nacional Electoral, de algunos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia y de las autoridades del Poder Ciudadano de acuerdo a intereses partidistas, la cual no refleja la pluralidad política del país y de la Asamblea Nacional, y ha llevado al cuestionamiento legal y ético de los procedimientos usados. De nuevo afirmamos: el socialismo marxista es un camino equivocado, y por eso no se debe establecer en Venezuela.

 

Urgencia de concertación y dialogo eficaz

Por todas estas razones proponemos nuevamente el diálogo como la vía indispensable para lograr la concertación y resolver los graves problemas de nuestro país. Ahora bien: un diálogo  sincero y eficaz que prevea cambios y acuerdos en bien de todos, solo es posible con una esperanza trascendental que ponga en movimiento a la mayoría de los venezolanos – de todas las tendencias políticas-  con los valores indispensables para la regeneración del país. Por otra parte, la Asamblea Nacional debería ser la primera instancia de diálogo y  respeto de la pluralidad política de Venezuela.

Para lograr la concertación es preciso el respeto absoluto a los derechos humanos, y  descartar la violencia excesiva en el control de legítimas manifestaciones del pueblo por parte de los funcionarios del Estado. También es necesario liberar a los presos políticos y no utilizar el sistema judicial para amedrentar e inhabilitar a adversarios políticos. La libertad de expresión y la existencia de medios de comunicación independientes deben ser respetadas.

El restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos luego de 53 años de enfrentamientos, propiciado por la mediación del Papa Francisco, revela que posiciones intransigentes y radicales, son estériles, y finalmente deben dar paso al encuentro y  al diálogo.

 

Llamados a la responsabilidad

El Gobierno Nacional y todas las autoridades deben asumir su responsabilidad en solucionar los problemas que vive el país, activando los correctivos necesarios para evitar el empeoramiento de la crisis. Los dirigentes de los órganos del Poder Público, más allá de los procedimientos con que fueron designados, deben ejercer sus cargos con imparcialidad y justicia, teniendo en cuenta que Dios y la Patria juzgarán y castigarán a quienes cometan cualquier injusticia y quebranten el juramento de actuar bien.

De igual manera los líderes de los diversos sectores políticos, empresariales, laborales y culturales, deben participar en la solución de dichos graves problemas. Los líderes de la oposición están en la obligación de presentar un proyecto común de país y trabajar por el bien de Venezuela, superando las tentaciones de personalismo. El estamento militar debe actuar con la imparcialidad postulada por la Constitución. Las fuerzas políticas y el pueblo venezolano en general deben rechazar todo tipo de violencia. Si actuamos todos con el arma de la no violencia, podremos reconstruir la convivencia social, el orden constitucional y la paz interna de la República.

Y cabe subrayar que cada uno de nosotros, como ciudadanos, tiene responsabilidades políticas que no puede delegar. En el ejercicio de esa responsabilidad debemos ejercer y defender activa y firmemente, siempre con medios pacíficos, nuestros derechos y los derechos de los demás, y exigir el respeto a las condiciones necesarias para una convivencia nacional justa, pacífica y provechosa para todos.

 

Elecciones parlamentarias

Una oportunidad estupenda para ejercer esa responsabilidad política en este año son las elecciones para la Asamblea Nacional. Los actores políticos deben postular a personas debidamente seleccionadas y capaces, de alta responsabilidad, cualidades morales y espíritu de servicio al pueblo. Llamamos a todos los electores a participar, pues del voto de cada uno de nosotros dependerá la composición de la futura Asamblea, factor importantísimo en la solución de los problemas del país. El Consejo Nacional Electoral tiene la ineludible obligación moral de actuar con transparencia e imparcialidad, sin promover cambios que lesionen la justicia y la representación equitativa de la población. Le corresponde también la obligación de perfeccionar el sistema electoral de manera que no haya ventajismos de ningún grupo, y que no se utilicen los recursos del Estado para promover  ninguna candidatura.

 

Reformas económicas y renovación social

El sistema económico que está imponiendo el Gobierno Nacional es, a todas luces, ineficaz. Es necesario que, dejando a un lado concepciones ideológicas rígidas y fracasadas así como el afán de controlarlo todo, el Gobierno impulse reformas que eliminen trabas a la producción, detengan la inflación,  y solucionen el desabastecimiento y la carestía de los artículos de primera necesidad. Entre otras cosas promoviendo la actividad privada en la economía, consagrada en la Constitución.

Venezuela necesita un nuevo espíritu emprendedor con audacia y creatividad. Es urgente estimular la laboriosidad y la producción dando seguridad jurídica y fomentando empresas eficientes, tanto  públicas como privadas. Pero también es necesario observar una conducta ética, recta y honesta. Recordemos que la corrupción, cobrar indebidamente por cualquier trámite, la especulación en los precios, querer ganar dinero sin trabajar, el fraude, son graves males y pecados que deben ser desterrados de la vida nacional y de la conducta de todos los ciudadanos, en particular de los funcionarios del Estado.

Los cuerpos de seguridad deben urgentemente actuar con mayor empeño y efectividad en el marco de la Constitución y las leyes para garantizar la seguridad personal y patrimonial de los venezolanos, combatir eficazmente la inseguridad, y someter a la delincuencia, que tanto dolor causa en todos los sectores sociales. En el mundo obrero hay que respetar y defender los derechos legítimos de los trabajadores a la organización sindical. En el campo de la salud el  Gobierno Nacional debe afrontar las graves deficiencias actuales, mejorar la red de los servicios públicos hospitalarios y asistenciales, y solucionar pronto y definitivamente el desabastecimiento de medicinas y equipos médicos.

Para lograr una profunda renovación social es preciso que todos fomentemos y apoyemos con fuerza la unión familiar, pues la familia es el núcleo fundamental de la sociedad. Deploramos la emigración de miles de venezolanos, que desintegra las familias y constituye un empobrecimiento de nuestro talento humano. Hay que promover también, a todo nivel, un nuevo clima nacional de convivencia, de fraternidad, de entendimiento, ajeno al enfrentamiento, a la exclusión y a la polarización. Esto es muy necesario especialmente en las comunidades de los recientes desarrollos residenciales de la Gran Misión Vivienda Venezuela, para ayudarlas a convivir como buenos vecinos y hermanos en una situación nueva para ellos.

 

Renovación ética y espiritual

La grave crisis que confrontamos en Venezuela revela una situación aún más profunda: una crisis moral, de valores, actitudes, motivaciones y conductas, que es preciso corregir. Tenemos que superar actitudes como el afán de riqueza fácil y la corrupción, la soberbia política, la prepotencia y el ansia del poder, el egoísmo, la pereza, el odio y la violencia. Y hemos de rescatar los principios de legalidad, legitimidad y moralidad que sustentan el entramado de la convivencia social. Estamos convencidos de que es posible una Patria en la que impere la democracia, con instituciones eficaces y saludables, donde cada persona y la sociedad entera puedan desarrollar sus iniciativas, superarse y comprometerse con la promoción del bien común. Es necesaria la práctica de las virtudes personales y cívicas, de lo cual fue preclaro ejemplo el Venerable Dr. José Gregorio Hernández

Por eso, como pastores de la Iglesia en Venezuela, hacemos un insistente llamado a la conversión moral, y al cumplimiento de los Mandamientos de la Ley de Dios. Es necesario que escuchemos y cumplamos la palabra de Dios, camino hacia la felicidad personal y social (Lc 11, 28), que nos invita a reavivar lo mejor de nosotros mismos: el amor al prójimo para construir juntos una Venezuela renovada donde florezcan la vida digna y los derechos de todos.

Esta crisis nacional no será resuelta en su totalidad sin una renovación moral y espiritual que lleve a líneas concretas de acción. No podemos creer en Dios y actuar de cualquier manera. Rechacemos la injusticia, la corrupción y la violencia como males morales que hunden al país, y vivamos de acuerdo al proyecto del Reino de Dios predicado por Nuestro Señor Jesucristo. Como nos recuerda el Papa Francisco: “se trata de amar a Dios que reina en el mundo. En la medida en que Él logre reinar entre nosotros, la vida social será ámbito de fraternidad, de justicia, de paz, de dignidad para todos” (Evangelii Gaudium 180).

 

En Cristo ponemos nuestra esperanza

Queridos hermanos y hermanas: este dramático análisis que hacemos con dolor, nace de nuestra cercanía al pueblo que sufre, y de la misión pastoral que nos impulsa a ser promotores de la dignidad humana y de la paz. Nos sentimos solidarios con quienes se sienten particularmente inquietos, afligidos y angustiados por la actual situación. Manifestamos nuestra determinación y compromiso de renovación personal y comunitaria en la línea de las exigencias del Evangelio proclamadas por el Papa Francisco, y de continuar trabajando para llevar firme esperanza y el consuelo de Dios a los más  necesitados, en la línea de la opción por los pobres.

En medio de esta crisis, proclamamos: Cristo crucificado y resucitado es nuestra esperanza. El venció la adversidad y el mal. El nos da su Espíritu Santo para  renovar el mundo. La esperanza no es pasividad ni conformismo. A pesar de las dificultades que se vislumbran para el presente año, los cristianos sabemos que estamos en manos de Dios. En Jesús, “Dios con nosotros” (Mt 1, 23), ponemos nuestra confianza. Sin derrotismo, actuemos con entusiasmo para superar la crisis que enfrentamos.

Con estos sentimientos y con gran afecto, imploramos sobre todos los habitantes de nuestra querida Patria las bendiciones de Dios y la maternal protección de María Santísima, la Virgen de Coromoto, patrona de Venezuela. Amén.

FUENTE La Patilla 

http://www.lapatilla.com/site/2015/01/12/obispos-crisis-general-deriva-del-sistema-economico-comunista/

martes, 30 de septiembre de 2014


El Gobierno se encarga de enviar a Chávez al infierno.


Monseñor Antonio José López Castillo cuestionó la afirmación del gobernador del estado Portuguesa, Wilmar Castro Soteldo, quien afirmó que "la gente no ve los milagros de la Divina Pastora, pero sí los del comandante Chávez”. A su juicio es "un acto de estupidez, con el cual dan muestra de su comunismo ateo, que desprecia a Dios y a la Divina Pastora y por tanto rechaza la fe católica”.

En tal sentido describió la actitud del gobernante como un "doble discurso”, puesto que comentarios como el del mandatario de Portuguesa son "simple ignorancia y desprecio hacia la fe”.

Respecto al "Chávez nuestro”, reiteró que es hacer menos de Dios para poner a un ídolo.

"Quienes dicen estas cosas no tienen ninguna formación ni convicción religiosa. Pero después quieren venir a cargar en hombros a la Divina Pastora”, sentenció el arzobispo de Barquisimeto en visita a esta casa editorial.

"El pueblo venezolano es de fe, y ellos mismos rechazan, de un lado y del otro, estas actitudes... sólo pierden credibilidad”.

Formuló un llamado para no dejarse envolver por el marxismo que a su vez es ateo. A quienes se han sumado a estos comentarios los invitó a leer la Biblia y conocer más de la iglesia cristiana.

FUENTE El Impulso

El Gobierno se encarga de enviar a Chávez al infierno.


Monseñor Antonio José López Castillo cuestionó la afirmación del gobernador del estado Portuguesa, Wilmar Castro Soteldo, quien afirmó que "la gente no ve los milagros de la Divina Pastora, pero sí los del comandante Chávez”. A su juicio es "un acto de estupidez, con el cual dan muestra de su comunismo ateo, que desprecia a Dios y a la Divina Pastora y por tanto rechaza la fe católica”.

En tal sentido describió la actitud del gobernante como un "doble discurso”, puesto que comentarios como el del mandatario de Portuguesa son "simple ignorancia y desprecio hacia la fe”.

Respecto al "Chávez nuestro”, reiteró que es hacer menos de Dios para poner a un ídolo.

"Quienes dicen estas cosas no tienen ninguna formación ni convicción religiosa. Pero después quieren venir a cargar en hombros a la Divina Pastora”, sentenció el arzobispo de Barquisimeto en visita a esta casa editorial.

"El pueblo venezolano es de fe, y ellos mismos rechazan, de un lado y del otro, estas actitudes... sólo pierden credibilidad”.

Formuló un llamado para no dejarse envolver por el marxismo que a su vez es ateo. A quienes se han sumado a estos comentarios los invitó a leer la Biblia y conocer más de la iglesia cristiana.

FUENTE El Impulso

domingo, 7 de septiembre de 2014


Cabello le reclama a la Iglesia (Y DEFIENDE EL "CHÁVEZ NUESTRO"SATÁNICO)



ND / Tatiana Ferrin / 5 sep 2014 / Foto: Wiston Bravo.- El presidente de la Asamblea Nacional, diputado Diosdado Cabello, cuestionó el pronunciamiento de la Iglesia Católica con respecto a la versión del Padre Nuestro leída por una militante del Psuv. “Dios no es de usted, señor Urosa”, expresó durante el programa ‘Con el Mazo Dando’.

“El Padre Nuestro no es suyo, señor Urosa”, insistió, según una nota de Hirama Pérez en la web de laAsamblea Nacional.

De acuerdo al parlamentario, la militante socialista al leer el “Chávez Nuestro” con gran inspiración y amor, provocó “la ira de los dioses aquí en la tierra, quienes sometieron a esta compañera al escarnio público”.

“Señor Urosa, usted debería ser un hombre de Dios y con esto se aleja de él. ¿Para qué hace esto? ¿Para caerle bien a la burguesía? Si usted es de allí (…) Eso, no se le hace al pueblo y menos a una mujer venezolana como María”, sentenció el también Primer Vicepresidente del PSUV.

También preguntó Cabello si el sometimiento de María Uribe ante la opinión pública se debe por ella ser “chavista, o porque es pobre, o porque es mujer”. En ese sentido, le recordó a la autoridad eclesiástica el “Credo” de Aquiles Nazoa, el “Canto a Bolívar” de Pablo Neruda y el “Credo de la UCV” de Laureano Márquez.

Asimismo, Cabello no dudó en afirmar que “este caso se lo van a llevar al padre Francisco. Así que, si la iglesia va a excomulgar a María, yo la acompaño”, dijo.

De igual forma, el máximo representante del Parlamento venezolano hizo un llamado a la iglesia para que dejen que el pueblo se acerque a Dios de las maneras que crea, “el pueblo es sabio” y les advirtió que “así como el pueblo ama a José Gregorio Hernández, ama a Chávez”.

Finalmente, Cabello exigió a Urosa y la jerarquía eclesiástica del país que así como han ofendido a Uribe, se pronuncien también sobre el abuso de menores por parte de representantes de la iglesia, o el silencio que reina en el cónclave venezolano sobre las 43 muertes por las guarimbas de febrero pasado, o “por qué no se han pronunciado sobre los niños muertos en Gaza, Palestina”.

“No sé si pierdo tiempo en esto, pero no me puedo quedar callado, porque Chávez nos enseñó a no quedarnos callados”, aseveró Cabello.

FUENTE Noticiero Digital

Cabello le reclama a la Iglesia (Y DEFIENDE EL "CHÁVEZ NUESTRO"SATÁNICO)



ND / Tatiana Ferrin / 5 sep 2014 / Foto: Wiston Bravo.- El presidente de la Asamblea Nacional, diputado Diosdado Cabello, cuestionó el pronunciamiento de la Iglesia Católica con respecto a la versión del Padre Nuestro leída por una militante del Psuv. “Dios no es de usted, señor Urosa”, expresó durante el programa ‘Con el Mazo Dando’.

“El Padre Nuestro no es suyo, señor Urosa”, insistió, según una nota de Hirama Pérez en la web de laAsamblea Nacional.

De acuerdo al parlamentario, la militante socialista al leer el “Chávez Nuestro” con gran inspiración y amor, provocó “la ira de los dioses aquí en la tierra, quienes sometieron a esta compañera al escarnio público”.

“Señor Urosa, usted debería ser un hombre de Dios y con esto se aleja de él. ¿Para qué hace esto? ¿Para caerle bien a la burguesía? Si usted es de allí (…) Eso, no se le hace al pueblo y menos a una mujer venezolana como María”, sentenció el también Primer Vicepresidente del PSUV.

También preguntó Cabello si el sometimiento de María Uribe ante la opinión pública se debe por ella ser “chavista, o porque es pobre, o porque es mujer”. En ese sentido, le recordó a la autoridad eclesiástica el “Credo” de Aquiles Nazoa, el “Canto a Bolívar” de Pablo Neruda y el “Credo de la UCV” de Laureano Márquez.

Asimismo, Cabello no dudó en afirmar que “este caso se lo van a llevar al padre Francisco. Así que, si la iglesia va a excomulgar a María, yo la acompaño”, dijo.

De igual forma, el máximo representante del Parlamento venezolano hizo un llamado a la iglesia para que dejen que el pueblo se acerque a Dios de las maneras que crea, “el pueblo es sabio” y les advirtió que “así como el pueblo ama a José Gregorio Hernández, ama a Chávez”.

Finalmente, Cabello exigió a Urosa y la jerarquía eclesiástica del país que así como han ofendido a Uribe, se pronuncien también sobre el abuso de menores por parte de representantes de la iglesia, o el silencio que reina en el cónclave venezolano sobre las 43 muertes por las guarimbas de febrero pasado, o “por qué no se han pronunciado sobre los niños muertos en Gaza, Palestina”.

“No sé si pierdo tiempo en esto, pero no me puedo quedar callado, porque Chávez nos enseñó a no quedarnos callados”, aseveró Cabello.

FUENTE Noticiero Digital