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sábado, 20 de mayo de 2017


¡MAS ACERTADO IMPOSIBLE! Gustavo Tovar-Arroyo: El presidente Julio Borges


http://www.panorama.com.ve/__export/1483632137668/sites/panorama/img/politicayeconomia/2017/01/05/julio_borges.jpg_2138651373.jpg
Al margen de la polémica
No sé si alguien ha escrito sobre este tema pero igual lo escribiré. Considero que es crucial al margen de la polémica que pueda levantar (¿qué es una raya más para un tigre?). Tenemos que ir acostumbrándonos a la realidad.
No me caracterizo por garabatear insignificancias, para eso está el periódico El Universal y sus histéricos doños académicos. Ellos pueden darse el lujo de decir una tontería hoy, desdecirse mañana, y pasado, en su arrebatada ebriedad, olvidarse de todo lo dicho. ¿Escribirán desde un psiquiátrico? Qué más da, igual no tienen influencia. Son los eructos “expertos” de la era. Apestan fugazmente, sólo eso.
Empecemos.
El Presidente Julio Borges
El único poder público legítimo que tiene actualmente Venezuela es la Asamblea Nacional, representante directa del poder originario y constituyente que tiene toda democracia: el pueblo.
Elegida contra viento y marea, superando todas las trabas electorales y condiciones fraudulentas que se puedan figurar, nuestra AN además de ser el último poder legalmente constituido y electo por el voto popular, es un órgano cuyo presidente tiene configuradas ciertas atribuciones constitucionales entre las cuales se encuentra la de sustituir al Ejecutivo ante la ausencia de éste.
Declarado el abandono del cargo del dictador Nicolás Maduro por sus crímenes de lesa humanidad y violaciones flagrantes de la Constitución, la vacante institucional la ocupa el presidente de la AN Julio Borges.
Se dice fácil; no lo es.
La transición huracanada
He sido crítico de Primero Justicia, también he reconocido sus alcances y logros cuando lo han merecido. Pero en el bíblico caos que padece el país, ¿qué pueden representar mis críticas o reconocimientos, mis gustos o disgustos ante el peso específico de la institucionalidad y representatividad ganadas con los votos del pueblo? Nada.
Gústele a quien le guste, dadas las circunstancias y el caos institucional, el presidente constitucional y legítimo de Venezuela, Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de Venezuela, es Julio Borges.
No es otro, es él, no lo digo yo, lo dice la Constitución (lo que queda de ella) y la voluntad popular expresada a través del voto. Hay que apoyarlo en la huracanada transición que se avecina.
No hacerlo sería suicida.
La lógica de la constituyente de Maduro
El invento de constituyente por parte del colombo-venezolano más detestado de todos los tiempos, Nicolás Maduro, lo único que busca es ganar tiempo, enredar más las cosas, afianzar su crueldad y violencia, pero sobre todo ganar tiempo para consolidar la dictadura.
La AN es el único poder habilitado por la Constitución para seleccionar a los integrantes de los demás órganos del Estado: el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ); el Consejo Nacional Electoral (CNE); la Fiscalía y el Defensor del Pueblo.
Maduro lo sabe, por eso inventó la constituyente con el fin de evitar un cambio en el sistema, delirando además con un estrambótico adefesio como método de selección de los constituyentistas que no existe ni en Corea del Norte. Por eso también secuestraron el Revocatorio y las elecciones regionales (por cierto, qué descaro el de las meretrices del CNE con este retraso).
Con esta aberración política, Maduro, cuya legitimidad de origen estuvo siempre en duda, cuya legitimidad de ejercicio está perdida por las violaciones a la Constitución y por los crímenes de lesa humanidad que ha cometido, queda desnudo; bodoque de corrupción y narcotráfico, tiene que ser encarcelado.
No hay marcha atrás.
Elecciones generales
El pueblo de Venezuela –cuánto orgullo da formar parte de él– está librando una de las rebeliones civiles más hermosas y sobresalientes de la que tengamos memoria. Su vitalidad, su coraje, su virtuosismo noviolento y su honor, especialmente el de nuestra juventud, la catapultarán por los siglos de los siglos, pero tenemos que terminar la tarea.
Julio Borges, el presidente de Venezuela, deberá asumir el cargo y liderar la transición, renovar los poderes públicos, con urgencia el CNE y TSJ, liberar a los presos políticos, abrir un urgente canal humanitario y llamar a elecciones generales. Sólo así recuperaremos la paz y evitaremos la mortandad y la guerra. Sólo así Venezuela rescatará la senda de la libertad y la democracia.
En este pandemonio qué hablen los votos, no las balas.
Mientras tanto
Ojalá ocurriese antes, pero la fecha límite de esta nueva Independencia, otra vez, debería de ser el 5 de julio. Mientras tanto debemos apoyar al presidente Borges (que deberá ejercer su función mancomunadamente con la Unidad), mientras tanto debemos permanecer multitudinariamente en la calles, mientras tanto debemos mantener la rebelión civil más gloriosa y digna de todos nuestros siglos.
Queda una duda: ¿A quién obedecerán los militares: al narcotío y títere del régimen cubano, Nicolás Maduro, o al representante legítimo del pueblo venezolano y defensor de los últimos vestigios de la Constitución y la legalidad, Julio Borges?
¿A quién apuntarán sus armas: a los niños de Venezuela (el futuro) o a los usurpadores y traidores de nuestra patria (el pasado)?
La respuesta la estamos forzando con heroicidad patriótica en las calles. Estoy convencido: ¡Venezuela será libre!
@tovarr

Noticiero Digital


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sábado, 19 de noviembre de 2016


¡VIVA LOS NARCOSOBRINOS! Gustavo Tovar-Arroyo: Quedó demostrada la verdadera traza ideológica del chavismo…”El narcotráfico”


Clavando nuestras uñas

Pensemos juntos, escribamos juntos, abramos los ojos juntos. Volvamos el rostro sobre la realidad. No nos descuidemos, no claudiquemos, no le hinquemos la rodilla al chavismo, no le agachemos la cabeza a su podredumbre.

Luchemos, reviremos, mentémosle la madre con dignidad, ¡carajo!, al menos clavémosle las uñas de nuestro coraje a su perfidia, hagamos algo, tenemos que marcarle la frente ante la historia.

Pese a la patética claudicación de la Mesa de la Unidad (MUD), pese a su indolencia babosa, que se sepa que en Venezuela todavía hay venezolanos que reviramos, que no nos quedamos quietecitos como Capriles. ¡No nos rindamos!

En mi caso, al menos me abriré camino con mi machete verbal.

¡Ataco!

Los princesos del chavismo

Si Nicolás Maduro Moros estuviese escribiendo este artículo seguramente confundiría “princesas y princesos” como lo ha hecho con “millones y millonas” o “libros y libras”. Me tomaré la licencia de pensar como él en esta oportunidad, no sé, estoy como alegre, en ánimo de diálogo, al estilo Chuo Torrealba, de golpecito en la espalda, de sonrisita caprichosa, de manoseo cómplice.

Sin embargo, no se asusten, no negociaré elecciones en insignificantes poblados amazónicos, tampoco perseguiré a los empresarios causantes del boicot económico, mucho menos liberaré “detenidos” ni desacataré a los bandidos del Tribunal Supremo de Justicia, nada de eso, sólo usaré palabras y como las palabras no importan, a los narcohijos y los narcosobrinos los llamaré los princesos del chavismo.

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Nicolás II contra Hugo II

El princeso Nicolás Maduro Guerra dice públicamente que el otro princeso, Hugo Chávez Colmenares, quien para colmo de males y según los rumores palaciegos podría ser su absurdo hermanastro, no sólo sufre una severa adicción a las drogas, sino que es otro vinculado con la rebatinga de carteles que se disputan el control del mercado de la droga en Venezuela. Lo mismo señaló en su huida Leamsy Salazar, ex jefe de seguridad del embalsamado galáctico, según él, los princesos de la cúpula chavista de lo único que hablan es de drogas: precio, pureza, consumo, cargamento, valor, toneladas, distribución y traslado.

Durante años intentamos identificar la verdadera traza ideológica del chavismo. Se nos negaba la interpretación, era de suyo difícil: ¿fascismo, comunismo, socialismo, castrismo? Con el juicio a los princesos Flores ya lo sabemos, la ideología de la revolución liderada por Hugo Chávez fue el narcotráfico.

Vivan los narcosobrinos!

Cabello, il capo di tutti capi

Según los abogados de Wilmer Ruperti, en comparación al cartel de los Chávez y el de los Soles, el cartel de los Flores –y su reina del Sur, Cilia– era insignificante. No servía para controlar a la nación, cuando más una gobernación. La revolución del narcotráfico tenía que ser salvada.

El juez y el jurado no daban crédito a lo que escuchaban, ante su mirada desconcertada, los narcosobrinos en pleno juicio intentaron evadir toda responsabilidad diciendo que ellos en relación a Diosdi Cabello –il capo di tutti capi–, verdadero “mandamás” del colosal mercado del narcotráfico venezolano, son unos aniñados pendejos.

Sabiendo que se valían de todas las prerrogativas dictatoriales –¿presidenciales?– para completar sus negocios de narcotráfico y, como buenos y obedientes princesos de papá y mamá, poder financiar el ascenso de su verdadera jefa, la perversa Cilia Flores, no podemos imaginar el nivel de putrefacción con que el chavismo ha penetrado en las instituciones públicas.

¡Culpables!

Lo celebré, no lo oculto, todos sabíamos que eran culpables pero no sabíamos si los vericuetos legales impedirían su sentencia. Gracias al Pollo Carvajal y a los princesos Flores ahora es más sencillo explicar ante el mundo quién fue verdaderamente Hugo Chávez y la podredumbre de su narcochavismo.

Algo preocupa, sin embargo, sumado a los incomprensibles abracitos y cuchicheos de los protagonistas del diálogo, nos resulta sospechoso que tanto la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) como los diputados de la Asamblea Nacional, salvo escasas excepciones, mantuviesen un escandaloso silencio ante la detención del par de narcotraficantes, Efraín Campo y Francisco Flores, princesos de la Cilia Flores y Nicolás Maduro, por agentes de la DEA. ¿Por qué sería?

¿Un enredado sinónimo de “diálogo”, según la semántica boba de los negociadores de la MUD, será “complicidad”? A pesar de que algunos de ellos ya se doblegaron y claudicaron, la mayoría de los venezolanos no lo hemos hecho ni lo haremos.

Seguiremos, al menos ya sabemos que dos de los princesos del chavismo están presos.

¡Viva!

Por: Gustavo Tovar-Arroyo / @tovarr

FUENTE DolarToday


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