El ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol, informó este jueves que en horas de la madrugada efectivos de la Policía Nacional Bolivariana hicieron una operación en el municipio Chacao, en dos sectores Bello Campo y Bucaral, con el fin de desarticular bandas terroristas y células paramilitares contratadas por la derecha.
Durante una rueda de prensa, indicó que en Bello Campo se localizaron gran material de explosivo, ropa militar y chalecos antibalas. En la operación, se detevieron a dos personas: un paramilitar colombiano Elver Tarazona y un joven Roiner Peña.
"El paramilitar tenía como fin organizar células en Chacao y crear una operación con personas uniformadas de Guardia Nacional para atentar y dar muerte a manifestantes que han sido convocados por la oposición", señaló.
Mientras que en Bucaral, detalló que se arrestaron a tres personas que responden a los nombres de Ricardo Adib, Oscar Busetk y José Adid. En ese sentido, destacó que estas personas fueron las que lanzaron explosivos de fabricación artesanal en reiteradas oportunidades a la base aérea ubicada en la Carlota.
Durante el homenaje que le realizaban al joven fallecido durante las protestas Manuel Sosa, fue linchado por un grupo de jóvenes que se encontraban en el lugar un presunto “infiltrado” de la Guardia Nacional Bolivariana.
Foto: @jcarolinaisava
Las personas al percatarse que esta personas estaría grabando a los asistentes, fue rodeado inmediatamente y despojado de sus pertenencias encontrando en su poder un carnet que lo identificó como Danny José Subero, perteneciente a la Guardia Nacional con el rango de Teniente.
Enardecidos, un grupo de personas comenzó a golpearlo hasta causarle la muerte y dejar el cuerpo tenido en la avenida El Placer, en Valle Hondo.
La moto en donde se trasladaba la víctima fue quemada en plena avenida intercomunal, debajo del elevado.
El pasado martes los efectivos de la Guardia Nacional (GN) encargados de reprimir a los miles de opositores que se han volcado a las calles para exigir la realización de elecciones generales y para rechazar la Asamblea Nacional Constituyente convocada por el presidente Nicolás Maduro, recibieron un depósito en sus cuentas bancarias por concepto de “bono guarimbero”.
“Se le hará efectivo en su cuenta corriente un bono guarimbero de 680 mil bolívares para personal de oficiales y tropa profesional por el gran trabajo y lealtad a la revolución y a nuestro comandante en jefe Nicolás Maduro Moros“, dice parte del mensaje que enviaron a los uniformados la mañana del martes.
Asimismo, le indicaron a los efectivos castrenses de tropa que por el “gran trabajo” de la Fuerza Armada Nacional (FAN) recibirían 250 mil bolívares por concepto de bono de alimentación, en lugar de los 135 mil bolívares que legalmente les correspondía. “El mismo es para ayudar a sus familias contra la guerra económica”, acotaron en el texto.
Aunque parece quedar cada vez más claro que los funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) no creen en nadie y reprimen sin contemplaciones, una nueva duda sobre estas personas surgió el pasado viernes, cuando los abuelos pretendían marchar en Caracas hacia la sede de la Defensoría del Pueblo.
Foto: Cortesía Caraota Digital
Antes de que empezara la movilización, en el piquete formado por los funcionarios se les pudo ver tomando un extraño líquido. La bebida, que estaba en envases de agua mineral, era de color amarillento y se la pasaban de mano en mano para que cada uno de los GNB probara un poquito.
Aunque no se sabe qué bebida estaban consumiendo, sí sabemos que aquel día también se atrevieron a reprimir con gas pimienta y bombas lacrimógenas a los adultos mayores que tomaron las calles para rechazar la dictadura de Nicolás Maduro.
El gobernador del estado Vargas, Jorge Luis García Carneiro, señaló este jueves que la oposición “no cree en el diálogo y se va por los caminos verdes” y aseguró que “han contratado a personas para provocar hechos violentos”.
Asimismo, indicó en el programa “Vladimir a la 1”, transmitido por Globovisión, que la actuación de la Guardia Nacional (GN) ante las manifestaciones ha sido “pacífica”: “La GN ha hecho un trabajo más pacífico imposible“.
“¿Qué queremos, que la GN se quede con los brazos cruzados y vea como incendian transportes públicos e instituciones públicas?”, cuestionó.
En ese sentido, aseveró que el Gobierno no ha violado ninguna ley al responder a las agresiones de los protestantes: “¿Cuál ley está violando?“, preguntó.
Manifestó sobre la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) que la Constitución “está completa, pero le falta cosas” y puntualizó que con una enmienda no bastaría para cambiar “las fallas estructurales”.
“Tendríamos una Constitución más clara para el buen vivir”, agregó al tiempo que recalcó que “hay que calificar de terrorista a una persona que esté encapuchada. El que se cubre el rostro piensa en violencia”.
Sobre la Constituyente Militar, dijo que los oficiales y efectivos que participen, como institución, solo aportarán algunos demandas que se consideren necesarias para fortalecer la unión cívico-militar y aclaró que no habrá dos constituciones.
Caracas, 19 de abril.– El defensor del pueblo, Tarek William Saab, informó este miércoles en horas de la noche que un sargento segundo de la Guardia Nacional, fue asesinado en el municipio Los Salias, estado Miranda.
William Saab informó que supuestamente el occiso fue asesinado por un francotirador.
Asimismo, detalló que “el crimen ocurre en medio de protestas violentas en Municipio Los Salias quedando herido de bala el Coronel Juan Carlos Arias”.
“Dichas alteraciones publico ocurren en el lugar desde horas de la mañana bajo el repudio de los vecinos del sector”, siguió en su reseña.
Aseveró que la Defensoría del Pueblo. “condena estos actos homicidas y solicita apertura d 1 investigación que esclarezca los hechos y sancione a los culpables”.
Con el asesinato de este GN, asciende a tres la cifra de personas asesinadas este miércoles en medio de las manifestaciones opositoras.
1)Informo a opinión publica q hace 15 minutos fue asesinado por 1 francotirador el Saegento2do GN San Clemente Barrios Neomar en LosCastores
Cerca de las 8:40 de la noche del martes 11 de abril, arribó un camión de Orden Público de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) al Hospital Central Universitario Antonio María Pineda (Hcuamp) con un hombre malherido de 32 años de edad abordo, llamado Gruseny Antonio “Tony” Canelón Scirpatempo, quien, según indicaron médicos que lo atendieron, recibió una descarga de escopeta de perdigones a quemarropa mientras protestaba en la avenida Ribereña.
Aunque Canelón Scirpatempo llegó consciente al nosocomio -e incluso pudo contar a medias lo que había sucedido-, el disparo a tan corta distancia le produjo una herida de aproximadamente seis centímetros de radio en el hemitorax del lado izquierdo –región lumbar-, por lo que su vida de vio comprometida y, tras más de 30 horas de lucha, falleció.
”Él tuvo una lesión hepática grado IV; múltiples heridas en el colon, por lo que tuvimos que quitarle la mitad de este; daños en un riñón, diafragma y pulmón izquierdo”, explicó a EL IMPULSO el presidente de la Sociedad de Médicos y Residentes del Hcuamp, Jesús Guarecuco, quien dijo que el disparo fue realizado con saña, pues en la humanidad del hoy occiso quedó marcado el “tatuaje de pólvora”.
Tony, como lo conocían de cariño, perdió mucha sangre por la gravedad de sus lesiones y se le realizaron diversas trasfusiones. Contó Guarecuco que estuvo recluido en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y debió ser intervenido quirúrgicamente por segunda vez, aunque lamentablemente no resistió y dejó de respirar alrededor de las 3:00 a.m. de este Jueves Santo.
“Los militares se asomaban al quirófano, quisieron hasta entrar para ver qué pasaba con él. No podían mostrar intención de detenerlo porque su vida siempre estuvo pendiendo de un hilo; pero ya hoy no están aquí, se fueron”.
“10 minutos antes estaba conmigo”
“Esa noche aquí había una concentración con bastante gente en la calle, habían niños, ancianos y mujeres embarazadas”, expuso una vecina de Tony de la urbanización Tarabana Plaza de Palavecino, de nombre Mariana Angulo.
“Cuatro personas estábamos a su lado sentados justo al frente de la casilla de vigilancia. Al ratico él (Tony) se levantó, lo perdimos de vista y es ahí cuando arremete la Guardia; la gente empezó a correr, empezó el despelote. La mayoría de las personas logró resguardarse en las urbanizaciones, al parecer él no lo logró”, contó.
Sobre lo ocurrido, allegados que Gruseny Antonioindican que fue alcanzado por los castrenses, quienes después le dispararonsin razón alguna. Otros creen que le accionaron en su contra mientras corría para resguardarse en las urb. Santa Cecilia o Roca del Valle.
“Nos dimos cuenta que le había pasado algo porque vimos tirado en el piso el casco que cargaba puesto. Nos llegó el rumor que estaba en el hospital pero después nos enteramos por las cadenas de las redes sociales”.
“Lo estamos haciendo con dolor, en honor a él y a su familia porque no queremos que se repita esto, queremos vivir en un país en el que no tengamos que morir así. Era un ser humano y eso vale mucho”, dijo Angulo mientras vecinos de la Ribereña realizaban una cadena humana para honrar la lucha y memoria de Tony, la lluviosa tarde de este jueves.
Polifacético, sociable y muy querido
Como una persona muy querida, extrovertida y sociable fue descrito Canelón por amigos y seres queridos. También le decían Gru.
“Todo el mundo lo quería, no le daba pena saludar y hablar con alguien que no conocía. Se ganaba rápido a la gente (…) Le sobró medicamentos. Había un grupo de médicos que fueron quienes se movieron”, comentó un familiar a EL IMPULSO.
Era el mayor de tres hermanos, con quienes salió adelante después de quedar huérfanos en la adolescencia.
Su casa paterna se ubicada en Los Rastrojos, aunque residía como inquilino en Tarabana Plaza, donde afirmaron saber poco de él.
Conocidos afirmaron que era un extraordinario deportista –destacaba en baloncesto, waterpolo y voleibol- e incursionó en el mundo del modelaje años atrás.
Asimismo, comentaron que se dedicaba a atender los negocios que dejaron sus padres, mientras estudiaba en la Universidad Yacambú. Tuvo un no paso por la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (Ucla), donde cursó la carrera de Ingeniería Civil.
Tras la pista de los culpable
La Fiscalía 21 del Ministerio Público (MP) del estado Lara se encuentra realizando las investigaciones del caso para dar con los responsables de la muerte de Guru. Estaba previsto realizar la autopsia al cadáver de Tony durante la tarde de este Jueves Santo, en presencia de representantes de distintos cuerpos de investigación.
Se espera que un Fiscal Nacional del MP haga presencia en la región para intervenir en el caso. También se espera la realización de la construcción de los hechos.
Padre e hijo heridos junto a Tony
Junto a Tony ingresaron al Hcuamp dos personas, quienes resultaron heridas por perdigones en el mismo lugar en el que presumiblemente le dispararon al hoy occiso: urb. Roca del Valle II.
“Al hijo le dispararon a quemarropa en la tibia izquierda y tuvieron que operarlo porque lo fracturaron. Al papá si fue un poco más de lejos pero sí tiene todo el pecho herido”.
Tercera víctima fatal de las protestas y decenas de heridos
El fallecimiento de Tony resulta el tercero que se presenta en las manifestaciones contra el Gobierno de Nicolás Maduro, durante la última semana en el estado Lara; la segunda en manos de funcionarios de la GNB.
Cabe destacar que el pasado martes 12 de abril pereció un adolescente de 14 años de edad, quien recibió un balazo en el abdomen que tocó la vena ilíaca. La bala habría salido del arma de un GNB, denunciaron familiares, que reprimía manifestación que llevaban a cabo habitantes de Yucatán, al norte de Barquisimeto.
Asimismo, un grupo de motorizados armados que amedrentaba a protestantes del oeste de la capital larense, durante la noche del martes, arrebató la vida de Miguel Ángel Colmenárez, de 36 años de edad, quien presuntamente no participaba en las trancas pero se encontraba en la calle 58 con 15B cuando colectivos “atacaron”.
Durante una semana de protesta al este, oeste norte y sur de Barquisimetoy Cabudare se manejan al menos cinco personas heridas de bala –una falleció-, y los médicos del Hcuamp manejan al menos 37 personas heridas en manifestación por perdigones. Estas estarían en sus casas sin acudir a un centro asistencial por temor a ser apresados.
Un oficial de la Guardia Nacional Bolivariana fue encontrado sin vida en la represa “El Cierre”, ubicada en el estado Delta Amacuro, identificado como Jonathan José González, que perteneció a la Tropa Profesional de la Guardia Nacional Bolivariana.
Efectivos de la tropa desde ayer habían notificado que su compañero estaba desaparecido y comenzaron a realizar una búsqueda para dar con el paradero, a cargo de la capitán Adriana Gómez Valdez, el funcionario se estaba trasladando a la represa en una embarcación, cuando el motor dejó de funcionar y se hundió.
Su cuerpo fue encontrado con heridas que parecían haber sido hechas por pirañas, la pierna gravemente destrozada y otras partes del cuerpo también. Por estas razones los efectivos asumen que su muerte se debió a estos peces carnívoros.
Efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) obligaron a una reportera y a un camarógrafo del canal del estado Lara Telecentro a mostrar y borrar las tomas que obtuvieron durante la cobertura a una protesta que se generó en la sede del Consejo Nacional Electoral del estado.
“La GNB obligó a reportera y camarógrafo de Telecentro a mostrar y borrar tomas del CNE Lara durante cobertura”, informó la ONG Espacio Público en su cuenta en Twitter.
Dirigentes del partido Avanzada Progresista, se congregaron la mañana de este martes en el ente electoral del estado para exigir el cronograma de las elecciones municipales y regionales.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa confirmó la información e indicó que a Marianella Rodríguez y a su camarógrafo se les obligó a mostrar y borrar tomas del CNE Lara, además fueron sacados del sitio escoltado.
#AHORA | La GNB obligó a reportera y camarógrafo de Telecentro a mostrar y borrar tomas del CNE Lara durante cobertura. #17E
Cuando el hambre hizo salir a las calles a miles de venezolanos el verano pasado, el presidente Nicolás Maduro recurrió al ejército para administrar los escasos alimentos en el país, poniendo a los generales a cargo de todo, desde la margarina hasta el arroz.
Por HANNA DREIER y JOSHUA GOODMAN / AP
Pero en vez de combatir el hambre, el ejército se está lucrando con ella, según una investigación de The Associated Press. Eso es lo que el tendero José Campos encontró cuando se quedó sin alimentos básicos en julio de este año. En medio de la noche, tenía que viajar hasta un mercado ilegal administrado por militares para comprar pallets de harina de maíz a 100 veces el precio fijado por el gobierno.
“Los militares estaban allí pendientes de las bolsas de dinero. Siempre tuvieron lo que necesitaba”, dijo Campos.
Ahora que partes del país petrolero están al borde de la hambruna, el tráfico de alimentos se ha convertido en un gran negocio en Venezuela. Y las Fuerzas Armadas están en el corazón de todo, según documentos y entrevistas con más de 60 funcionarios, propietarios de empresas y trabajadores, entre ellos cinco exgenerales. Como resultado, la comida no está llegando a los que más la necesitan.
El gobierno de Estados Unidos ya tomó nota. Los fiscales están investigando a empresarios y altos funcionarios, incluyendo a efectivos del ejército, por lavado de recursos —por dinero que pasa por el sistema financiero estadounidense— provenientes de los contratos de alimentos, según varias personas con conocimiento directo de las investigaciones.
“Ahora la comida da más que la droga”, dijo el general retirado Cliver Alcalá, quien ayudó a supervisar la seguridad fronteriza.
El fallecido mandatario Hugo Chávez creó el Ministerio del Poder Popular para la Alimentación en 2004 para aumentar el control militar de estos productos ante los intentos de la oposición de derrocarlo. Su gobierno socialista nacionalizó y luego descuidó granjas y fábricas, y la producción doméstica se secó. Cuando el precio del petróleo se derrumbó en 2014, el gobierno ya no tenía recursos para importar todo lo que necesitaba el país.
Cuando el hambre provocó protestas y saqueos, Maduro entregó a los generales el poder total sobre la comida. El gobierno importa ahora casi todos los alimentos del país y los sobornos a los generales están incluidos en los altos precios de las importaciones, según Werner Gutiérrez, profesor de agronomía de la Universidad de Zulia.
“Si Venezuela pagara los precios del mercado, podríamos importar el doble y fácilmente satisfacer las necesidades de nuestra población”, dijo Gutiérrez. En vez de eso hay gente muriendo de hambre.
En julio pasado, un empresario sudamericano tenía un barco lleno de maíz esperando en el puerto. Ya había pagado millones en sobornos a funcionarios venezolanos, indicó él mismo.
El barco “hace 20 días que estaba atracado”, de acuerdo con mensajes de texto que él mandó y que le mostró a The Associated Press.
“¿Cuál es el problema?”, le respondió el general Rodolfo Marco Torres, quien entonces era ministro de Economía y ahora es titular de Alimentación.
Aunque el dinero no se mencionaba, el empresario entendió que necesitaba pagar más sobornos. Al final, le dijo a Marco Torres que tuvo que llevarse el barco porque los gastos estaban subiendo por la demora. El empresario habló a condición de no dar su nombre porque no quería reconocer su participación en el esquema de corrupción.
Él asegura haber pagado 8 millones de dólares a las personas que trabajaban para Marco Torres. Explicó que los vendedores como él pueden darse el lujo de sobornar a los funcionarios porque inflan los precios en la factura que le entregan al estado. Su contrato de maíz de 52 millones de dólares incluyó un sobrecosto de varios millones de dólares, basado en los precios de mercado en ese momento.
El informe anual del Ministerio de Alimentación muestra sobrepagos significativos en general. Esta primavera, la Asamblea Nacional, controlada por la oposición, votó por censurar a Marco Torres por corrupción. Maduro lo rechazó y dijo que intentaban perjudicar al ministerio.
Marco Torres no respondió a los pedidos de declaraciones que le hizo la AP por teléfono, correo electrónico y carta entregada en mano. En el pasado, ha dicho que no se involucrará en peleas con una oposición antipatriota.
El control militar sobre los alimentos vuelve menos probables las sublevaciones de los soldados hambrientos, pero también ha reducido el suministro de comida. Ante los temores de corrupción, los tres principales vendedores de alimentos de Estados Unidos han dejado de vender directamente al gobierno de Venezuela.
Algunos contratos terminan en empresas fantasmas sin experiencia en el sector. Documentos financieros obtenidos por la AP muestran que Marco Torres otorgó a la empresa Atlas Systems International un contrato de 4,6 millones de dólares para importar pasta. Atlas —registrada en Panamá— tiene todas las características de una compañía fachada, por ejemplo sin activos conocidos y una estructura de accionistas difícil de descifrar. Otro proveedor gubernamental de alimentos, J.A. Comercio de Géneros Alimenticios, tiene en su sitio web una dirección inexistente en una ciudad industrial cerca de Sao Paulo, Brasil.
Las dos compañías transfirieron más de 5 millones de dólares a una cuenta de Ginebra controlada por los cuñados del entonces ministro de Alimentación, el general Carlos Osorio, en 2012 y 2013, según documentos bancarios e internos que vio la AP.
Osorio no respondió a las solicitudes de comentarios, pero en el pasado ha desestimado cargos de corrupción como ataques personales de la oposición.
El gobierno socialista dice que toma la corrupción en serio y de vez en cuando arresta a funcionarios de menor rango acusados de robar comida del pueblo.
“El Estado también está obligado a evitar que la corrupción ande campeando en todos los niveles de la administración pública”, dijo hace unos meses el ministro de Defensa, el general Vladimir Padrino López.
Y sin embargo la corrupción persiste desde el puerto hasta los mercados, según decenas de personas que trabajan en Puerto Cabello, a donde llegan la mayoría de los alimentos importados. Los oficiales a veces dejan a los barcos esperando en el mar hasta que se les paga, según un estibador que habló anónimamente porque temía perder su trabajo. El estibador dijo que los clientes le dan sobres de dólares para que se los entreguen a los militares para que sus barcos puedan atracar.
Después de que la mercancía se descarga, los agentes de aduanas toman su parte. Los funcionarios inician el proceso de nacionalización de los bienes hasta que se les paga el equivalente a un salario mínimo mensual, según cuatro empleados de aduanas. Luis Peña, director de operaciones del importador Premier Foods, con sede en Caracas, dijo que paga a una larga lista de funcionarios militares por cada envío que hace de pequeñas empresas en Estados Unidos.
“Es una cadena continua de corrupción desde que los alimentos llegan en barco llega hasta que los transportan en camiones. Al final es el cliente el que paga”, señaló.
Si los importadores tratan de saltarse el proceso sin pagar sobornos, la comida se queda y se pudre, agregó.
Los alimentos echados a perder son un problema a pesar de que 90% de los venezolanos dicen que no tienen suficiente dinero para comida. La solicitud de coimas retrasa los embarques y a veces las autoridades son negligentes con la distribución. El tema de Puerto Cabello provocó reprimendas en el informe más reciente del contralor de la nación.
Cuando la comida se echa a perder, los militares tratan de deshacerse de ella discretamente. El invierno pasado, Daniel Arteaga, un operador de grúas en Puerto Cabello, vio como empleados estatales enterraban cientos de contenedores de pollo, carne y granos podridos.
“Enterraron tantos contenedores de pollo y de carne mientras uno tiene que hacer su cola todas las semanas, y solo te dan un pollo”, agregó. “Me hizo sentir triste, porque el gobierno preferiría perder esta comida en vez de regalarla o venderla”, comentó Arteaga.
Los pagos no se detienen una vez que los cargamentos salen del puerto. Los camioneros deben pasar por puntos de control militar ostensiblemente establecidos para detener a los traficantes de alimentos. Los conductores dicen que la mitad de los oficiales en los puestos de control les cobran.
Al final de la cadena alimentaria, algunos soldados venden alimentos básicos directamente a los negocios. El panadero José Ferreira hace dos cheques por cada compra de azúcar en la ciudad de Valencia: uno por el precio oficial de 2 centavos la libra y otro por el soborno de 60 centavos por cada libra. Ferreira guarda copias de ambos cheques en sus libros, y los vio la AP.
“No nos queda otra opción. No hay sustituto para el azúcar”, comenta.
Los venezolanos sienten que los militares se están llevando la comida de los platos de sus hijos. En Puerto Cabello, Pedro Contreras, de 74 años, caminaba rígidamente en medio del tráfico en una tarde reciente para barrer granos de maíz que caían de los camiones que pasaban traqueteando. Planeaba cocinar esos granos de maíz para su familia.
“El ejército está engordando mientras mis nietos enflacan”, dijo. “Toda la comida venezolana pasa por aquí, pero poca llega a nosotros”.AP
En esta imagen, tomada el 18 de noviembre de 2016, una mujer sostiene a su bebé en brazos mientras espera en el exterior de un supermercado para comprar comida subvencionada por el gobierno en Caracas, Venezuela. El ejército está utilizando su poder sobre el suministro de comida para enriquecerse, contribuyendo a una situación en la que los alimentos no llegan a la población que los necesita o, si está disponible, tiene precios desorbitados. (AP Foto/Ariana Cubillos)
En esta imagen, tomada el 14 de noviembre de 2016, el conductor de un camión descansa en una hamaca bajo su vehículo mientras espera para entrar al puerto en Puerto Cabello, Venezuela, la ciudad a la que llega la mayoría de la comida que importa el país. A veces, los conductores tienen que esperar días para recoger la carga. Las demoras en la entrada al muelle son un castigo a los propietarios de las empresas de transporte que se niegan a pagar sobornos a los oficiales del ejército, según el presidente de la asociación de camioneros de Puerto Cabello, Jose Petit. (AP Foto/Ariana Cubillos)
En esta imagen del 14 de noviembre de 2016, jóvenes trepando a un camión vacío de comida para buscar granos sobrantes, durante una parada del vehículo ante el puerto de Puerto Cabello, Venezuela, la ciudad portuaria por la que pasan la mayoría de importaciones de alimentos del país. El general retirado Antonio Rivero, que rompió con el gobierno en 2014, dijo que el presidente, Nicolás Maduro, puso al ejército a cargo de la comida para evitar que soldados hambrientos participaran en un alzamiento contra el cada vez más impopular gobierno. (AP Foto/Ariana Cubillos)
En esta imagen, tomada el 1 de noviembre de 2016, los ojos del fallecido expresidente venezolano Hugo Chávez cubren parte del lateral de una torre en Puerto Cabello, Venezuela. En julio de 2016, el sucesor de Chávez, el presidente Nicolás Maduro, ordenó al ejército hacerse cargo de la producción y distribución de la comida, así como de los principales puertos del país. (AP Foto/Ariana Cubillos)
En esta imagen del 1 de noviembre de 2016, grúas sobre varios contenedores en el puerto de Puerto Cabello, Venezuela. En 2014, 3.900 contenedres de bienes importados por el gobierno quedaron abandonados en el puerto, que gestiona la mayoría de importaciones de comida del país, según el general Hebert García Plaza. (AP Foto/Ariana Cubillos)
En esta imagen del 19 de diciembre de 2016, un soldado de la Guardia Nacional vigila camiones que salen del puerto en Puerto Cabello, Venezuela, la ciudad portuaria por la que pasan la mayoría de importaciones de alimentos del país. En toda la cadena de mando, de los generales de alto nivel a los soldados de a pie, los militares utilizan su creciente poder sobre el suministro de comida para lucrarse. (AP Foto/Ricardo Nunes)
En esta imagen, tomada el 1 de noviembre de 2016, un hombre carga con bolsas de material reciclable que recogió en un vertedero en Puerto Cabello, Venezuela, la ciudad portuaria a donde llega la mayoría de la comida importada del país. Cuando la comida se echa a perder, los militares tratan de deshacerse de ella discretamente.Residentes dijeron que pudieron recuperar granos y comida para animales arrojada por los militares. (AP Foto/Ariana Cubillos)
En esta imagen del 14 de noviembre de 2016, un joven utiliza una funda de almohada para recoger arroz del pavimento caído de un camión de mercancías que espera para entrar en Puerto Cabello, Venezuela. (AP Foto/Ariana Cubillos)
En esta imagen de archivo, tomada el 2 de junio de 2016, una mujer patea escudos de soldados de la Guarda Nacional durante una protesta para exigir comida, cerca del palacio presidencial de Miraflores, en Caracas, Venezuela, provocada por la creciente frustración por la escasez de comida y la inflación. El presidente, Nicolás Maduro, ha ampliado de forma considerable el poder de los generales, que se han convertido en un apoyo fundamental mientras la economía se hunde y crecen las protestas callejeras contra un gobierno tremendamente impopular. (AP Foto/Ariana Cubillos, archivo)
NOTICENSURA - Según información extraoficial en las redes a través de @LucioQuincio la DEA esta investigando directamente a Nicolás Ernesto Maduro Guerra, hijo del dictador Nicolás Maduro en relación con el caso de los narco-sobrinos.
Ayer nos llegó la información que un GNB del primer anillo de seguridad del dictador habia declarado en Nueva York en conexión con el caso de los narco sobrinos. La información suministrada fue suficiente para poner a la DEA tras el rastro del hijo de Maduro.